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Farmacéutico. Profesor Titular en la UDO. Consultoría y Asesoramiento en planificación, organización y gerencia. Coaching. Políticas públicas. Estudios de especialidad, maestría y doctorado.

jueves, 17 de enero de 2019

En el Reino de la Estupidez la oposición siempre será derrotada


Uno de los más grandes inconvenientes para el avance de la oposición es la conceptualización que de sí mismos tienen algunos sectores que en ella militan, particularmente asociados a la sociedad civil, concretamente anclados en la burocracia azul. Son seres que no aceptan la flexibilidad que hace al humano precisamente humano. Abundan en las redes y en el establecimiento y montaje de grupos de chat. Si la burocracia roja se caracteriza por su fanfarronería y actos violentos, la azul monopoliza el apendejamiento y la frugalidad del intelecto para las acciones políticas.
Esa burocracia azul tuvo su expresión en los eventos de 2002 a través de las bailantas y coreografías montadas sobre los puentes de la Autopista del Este, en lo operativo. En cuanto a la conducción política, fue aquella que no logro acuerdos para que el finado se fuese y saliera del país una vez que fuera temporalmente defenestrado porque hubo quienes en el campo de los uniformes militares de aquella noche, reclamaban derecho a degradarle y quitar de su charretera, los símbolos de su gradación y jerarquía militar en trasmisión televisada desde el Patio de Honor de Academia en Los Próceres. Esos son los de ayer.
Los de hoy andan en las mismas pendejadas. Conforman grupos de exquisitos chats donde solo se puede subir información vinculada al modo de caminar de las hormigas. Si algún miembro del grupo tuviese información en cuanto a que siguiendo una caravana de hormigas están han cavado inmensas fosas que ponen en jaque al Palacio de Gobierno y existe la posibilidad temporal de que este colapse en lapso muy breve y que la articulación de información y actuación puede acelerar la caída, pues no, eso no va por este grupo, dirija su información a otros de carácter genérico.
Discúlpenme la expresión pero esa vaina me preocupa porque una cuestión es orden y disciplina y otra muy distinta, mantener el habitáculo cerrado toda vez que los seres humanos somos materia y energía y como tales sistemas abiertos que funcionan con base en el intercambio de información. Confieso que si hoy me mantengo en alguno de esos grupos es con fines de espionaje en cuanto a la estupidez que ellos cuaja por los cuatro costados. Pero me preocupa porque me ubico ante la gravedad de la crisis que vive el país, particularmente en lo político e imagino si una vez superado el trance de la usurpación de los poderes públicos nacionales por parte de la revolución, quienes han de sustituirles en el desempeño legitimo de tales funciones, pertenecieran a estas sectas exclusivistas de la burocracia azul. Habríamos caído en el dilema de vísceras rojas o azules pero, al final de cuentas, vísceras sin capacidad de pensamiento crítico por cuanto son auténticos burócratas. Muchos hacen y están, previendo cual será la cuota de poder que les será dada en el nuevo gobierno, una vez se instale formalmente.
Si la dirigencia y activistas de algunos partidos políticos andan realizando cálculos con miras al momento electoral por venir que además desean sea inmediato, lo que me da muy mala espina, en el caso de algunos sectores de la sociedad civil opera una situación similar respecto a la oportunidad de cargos públicos. La sequía ha sido larga y este ardiente verano ya no da para más. Y si lo que intuyo tiene algo de certeza y algunos sesgos de materializarse, me resulta preocupante porque como diría Bolívar, habremos arado en el mar. Señores no se trata de quítate tu pa´ ponerme yo. Se trata de construir una república de ciudadanos fundada en las virtudes más elevadas de lo humano y su vocación de SER. De dar vigencia plena a la democracia. De una sociedad liberal en la que, lo libertino quede en los ámbitos privados de cada quien por cuanto no se trata ahora de ser moralistas aunque si, de dar viabilidad a una sociedad en la que como en su momento estableciera Maderos, “El respeto al derecho ajeno es la paz.”
Como bien dijera y en esto hago homenaje a los maestros y educadores que realizan su labor en Venezuela y lo expresara ese ejemplo que fue Luis Beltrán Prieto Figueroa: “Joven empínate” porque se trata de ver el bosque, no solo el árbol que tenemos enfrente. Todos somos necesarios, cada quien lo que hace mejor si queremos el mejor país posible pero. En Venezuela hoy, aquí y ahora, es momento de enterrar las hachas de la guerra y quietar oxigeno a los egos. No quiero imaginar a quienes habitan el Reino de la Idiotez, cuando llegue el momento de la justicia transicional, que no venganza, solo justicia. En parte y por la idiotez de muchos, la oposición ha sido derrotada. Conmigo no cuenten, creo en otra Venezuela…

sábado, 5 de enero de 2019

Asamblea Nacional en 5 de enero: Valor conceptual de palabras y frases


Característica diferencial del humano para con el resto del mundo animal al que natural y biológicamente pertenece, radica en el lenguaje: Sistema de símbolos y códigos que, sujetos a la yuxtaposición de su construcción  gramatical y semántica expresan un significado que media entre el emisor y el receptor del mensaje transmitido a través de la palabra escrita o dicha. Es el idioma, su uso y lo que deseamos establecer en el imaginativo de quienes reciben el mensaje. En política y en estos tiempos, incluso y de manera mucho más concreta, en estos días, es una cuestión fundamental que he de ser preservada en la construcción y estructura, si se quiere dejar claramente y sin cortapisas la intencionalidad de los hechos que se describen y las ideas que han de ponerse en práctica. Discúlpeseme esta entreverada introducción pero no escribo para legos y si, para la gente avezada que se atreve a leerme.

Arrimo mi credibilidad y pongo mis esperanzas de cambio y transformación de la realidad venezolana actual  en las ejecutorias que ha de adelantar el joven ingeniero Juan Guaidó, juramentado hace algunas horas como Presidente de la Asamblea nacional para el período enero 2019 – enero 2020. Saludo su gestos y el acto lleno de simbolismo implícito en el hacer presencia en esta fecha al lado de su familia, particularmente de su hija, apenas un bebe. Treinta y cinco años es la edad de este ucabista, lo que equivale a decir, un joven que en sus procesos de entrenamiento académico profesional ha bebido las aguas de la formación jesuita en la Universidad Católica Andrés Bello, su Alma Mater. Eso, en el contexto de los acontecimientos y la dinámica que de distinto orden vive el país, es decir mucho y bastante. Con quince años de edad hubo de vivir en su lar nativo, el deslave y la tragedia de Vargas en 1999. Son hechos que, a buen entendedor, pocas palabras. 

Ahora bien, si algo caracteriza a la democracia es la crítica constructiva y, en ese ánimo de aporte más que de crítica per se, con la intención de aclarar antes que obscurecer, hago el siguiente planteamiento a partir de los titulares de prensa desde donde lo gnoseológico de su contenido, puede aportar en favor o en contra de los objetivos que el propio Guaidó ha dejado implícitamente establecidos para los próximos días. Sin embargo, si como afirma el joven diputado, “A partir del 10 de enero la Asamblea Nacional asumirá la representación del pueblo” estamos ante un desaguisado político que hemos de revisar. La Asamblea Nacional ES la legítima representación del pueblo que el 6 de diciembre de 2015 eligió a los diputados que le representan en ella, punto de partida del entramado que conforma y articula el Poder Legislativo en cuanto a la organización del Poder Público Nacional. 

La Asamblea Nacional actual es la única instancia de ese poder que a esta fecha tiene plena vigencia y legitimidad en cuanto origen y desempeño pese a las trabas y subterfugios que, de todo tipo, han pretendido hacer valer otras instancias de dicho Poder Público en franca y abierta situación de usurpación constitucional y funcional, tal es el caso del Ejecutivo Nacional, El Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia. En consecuencia, borremos esas frases de nuestras mentes y del mensaje hacia la población en general. Reitero, la Asamblea Nacional actual es y ejerce la representación popular.

La otra cuestión que en términos de lenguaje ha de ser manejada como expresión de la narrativa democrática del país queda referida a que “promete restablecer el Estado de derecho ante una dictadura opresora y miserable”. Cierto, es el estado de derecho ha sido vulnerado en Venezuela, no existe y estamos en presencia de la “usurpación” constitucional y funcional, si no en términos de origen en cuanto a lo cual hay dudas y muchas, si de manera evidente en relación con el desempeño de esas mismas instancias que acabamos de señalar. El Ejecutivo, cuya legitimidad de desempeño ha sido declarada en primer lugar por la propia Asamblea Nacional en decisión de enero de 2017 y posteriormente y de manera concreta en la persona del “usurpador mayor” por parte del Tribunal Supremo de Justicia legítimo, en agosto de 2018, a propósito de los actos de corrupción en los que se le ha vinculado y probado participación, tal es el caso de la empresa brasileña Odebrecht. El TSJ ilegítimo ya no solo en la conformación originaria de su membrecía con violación abierta de las normas establecidas para tal fin sino por sus propias decisiones, aquellas numeradas 155 y 156 de marzo de 2017 que luego, al pretender corregirlas por la vía que impulso el Ejecutivo usurpador, le dejaron en evidencia de una maniobra política totalmente ajena y alejada de las razón jurídica para imponer una razón de interés político al régimen de entonces, hoy en situación de abierta usurpación dictatorial. Finalmente el CNE, cuyas maniobras fraudulentas fueron denunciadas en agosto de 2017 por representantes de la misma empresa encargada de asistirles en las tareas de tecnología electoral, más allá del cuestionado origen que dio lugar al nombramiento de la directiva que hoy lo rige.

Por tanto, llegada la hora de concretar acciones políticas luego del devenir de las ya señaladas decisiones jurídico constitucionales, cabe honrar el lenguaje y llamar a cada cuestión por su nombre y sin temores explicando el porqué del uso debido como ya lo hemos expuesto. No hay tiempo ni lugar para cortapisas y la Venezuela que soñamos ha de encaminar sus procesos de reconstrucción por sendas en las que, el lenguaje y el discurso conforman la primera y fundamental instancia de acción como base de las tareas de cambio y transformación que son necesarias para apuntalar actitudes individuales y colectivas en la conformación de Venezuela como República de Ciudadanos superando el estatus de ausencia de gobernabilidad y gobernanza que caracteriza el actual Estado fallido y forajido que usurpa la Constitución y leyes del Estado Nación. Venezuela ha de ser reencaminada y ser globalmente reconocida como un Estado decente. Los artículos 233, 333 y 350 constitucionales se otean en el horizonte de la ruta que hoy conduce a esos objetivos.