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Farmacéutico. Profesor Titular en la UDO. Consultoría y Asesoramiento en planificación, organización y gerencia. Coaching. Políticas públicas. Estudios de especialidad, maestría y doctorado.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Enero 5 de 2020, puente entre la Venezuela democrática y la Benesuela de Cubalandia


´´El precio de desentenderse de la política
es el ser gobernados por los peores hombres.´´
Platón (Atenas, 427 -  347 a.C.)

´´La guerra no consiste solo en la batalla
sino en la voluntad de contender.´´
Thomas Hobbes (Inglaterra, 1588 – 1679)

´´La política no es una especulación;
es una Ciencia más pura y la más digna,
después de la filosofía,
de ocupar las inteligencias nobles.´´      
Juan Pablo Duarte (Santo Domingo, 1813 – Caracas,  1876)

´´Mientras no se escarmiente a los traidores como se debe,
los buenos y verdaderos … serán siempre victimas de sus maquinaciones´´
Juan Pablo Duarte (Santo Domingo, 1813 – Caracas,  1876)

Momentos como los que vivimos a propósito del ventilador bilateral de la corrupción en Venezuela, no han de abrir opciones a pensadores viscerales y si, al frío análisis de la realidad. Hay quienes se plantean, alentar la renuncia de Guaidó, otros reclaman y proponen desde las bondades de su exilio.

En democracia, todos, absolutamente todos tenemos derecho a opinar. Esa no es la cuestión. Si me preguntan y con base en mi conocimiento y experiencia, puedo dar mi opinión sobre la dolencia que me afecte y sin embargo, recurriré a la opinión experta y entrenada del médico. En materia política ocurre de manera idéntica, cada uno de nosotros tiene sus propias opiniones pero, la cuestión está en que quienes disponen, mejor información y formación en cuanto entrenada la mente para el análisis de lo complejo y más allá de las vísceras, pueden apuntalar el camino y hacernos fácil la comprensión del momento país que vivimos hoy.

Digo que no meto las manos al fuego ni siquiera por mí, empero, analizo la situación y considero que con los diputados verdeados, consideraciones cero. No hay perdón y han de ser ejemplarmente execrados de la vida política nacional como muestra de que actuamos para la conformación de un país donde el comportamiento ético político adquiere una dimensión distinta a la preconizada en los últimos cuarenta años.

En cualquier evaluación que se haga, por encima de la coyuntura concreta en la que estamos, es evidente que se han producido avances hacia los objetivos que se han planteado en cuanto al cese de la usurpación, sobre manera en este último año. Este capitulo que presenciamos es de mayores beneficios que lo que pueda perjudicar a la oposición. La preocupación está del lado de la usurpación no solo descubierta en lo que han sido sus conocidas intenciones, sino además, desmantelada en su accionar.

Mantengo y sostengo mi apoyo a Guaidó. Pero hay que tomar decisiones de todo orden, la primera, liberarse definitivamente de la disciplina y tutela partidista. Ni Leopoldo López, ni su padre son dueños del país, como tampoco, a decir de Capriles, Guaidó es depositario de un cheque en blanco. Aquí, por delante de todos, la unidad superior en función del país, de la recuperación de la constitución y la institucionalidad nacional, de la recuperación del territorio país, de la inclusión y un gobierno para todos los venezolanos, cuestión que no es exclusivamente inmanente a Guaidó y que si él no lo hace, hay otros que bien pueden suplantarle y realizar la tarea. Pero ese no es ni al caso, ni la solución.

Guaidó merece aun nuestro respaldo, no podemos echar por tierra los avances políticos alcanzados internamente y en el exterior. Aun le sostiene un margen de maniobra que corresponde a la duda razonable, pero él y solo él pueden poner definitivamente el juego interno a su favor. Calderón Berti ha enviado un mensaje claro y contundente.

Si los partidos políticos no pueden superar lastres y atreverse con todo a la construcción definitiva de la unidad superior, la sociedad civil ha manifestado -con todas sus limitaciones en el manejo de lo política y la política- que está dispuesta y puede armar capacidades suficientes para asumir el reto y mantener el camino hacia los objetivos planteados en el Estatuto para la Transición que fuera aprobado en su oportunidad por la Asamblea Nacional.

Si Guaidó decide ampliar su Zona de Confort para la acción política, considero debe hacerse presidente de todos los venezolanos, lo cual implica alimentarse de mucha más humildad que la que hasta ahora hecho gala, alejando de su lado y entorno toda variante negativa. El daño ha sido más que suficiente y él no ha sido afectado en su línea de flotación. Es quien detenta el respaldo nacional e internacional y ahora, la sociedad civil le ha puesto la oportunidad de develarse como verdadero estadista, más allá de la coyuntura 2019.

No es el momento de andar en herméticas Hummer y si de andar a pie. Momento de quienes superando la distancia temporal y evolutiva que nos separa del Homo erectus, caminan, aprecian los árboles y se elevan observando el bosque, la brisa y el sentido de los vientos, pasando de lo sistémico a lo global, a lo holístico e integral del análisis, las tendencias y las decisiones.

O sea, ser militante de un partido político ya no genera masa intelectual suficientemente calificada en el ámbito social para habérselas con la realidad del momento. Hace falta algo más. Hace falta el conocimiento y la prudencia que dan los años como bien nos lo legara en su pensamiento libertario, palabras más, palabras menos Antonio Machado... ´´caminante no hay caminos, se hace camino al andar. Al andar se hace camino y al mirar la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar´´. Parábola que retrata las reflexiones de  Heráclito de Éfeso cuando afirma que ´´nadie se baña dos veces en el mismo río´´. Por tanto es momento de apurar el paso y cruzar los puentes, hemos llegado a la orilla del rió y no hay marcha atrás.

sábado, 30 de noviembre de 2019

El pantaletazo cucuteño en el eje Miami – Washington, al mejor estilo de globito tv


Deberíamos tratar de ser los padres de nuestro futuro
en lugar de los descendientes de nuestro pasado.
Miguel de Unamuno (1864 - 1936)

Es imposible que un ser desarrolle el pensamiento conceptual,
el lenguaje hablado y la conciencia moral responsable si todavía
no ha tomado conciencia de la existencia de su propio ser interior
Konrad Lorenz (1903 – 1989)

Somos propensos a juzgar por el índice de nuestros salarios o el
tamaño de nuestros automóviles, en lugar de por la calidad
de nuestro servicio y la relación con la humanidad.
Martin Luther King (1929 – 1968)

La participación de Pompeya, compañera sentimental de Cayo Julio Cesar, Emperador de Roma en una Saturnalia, ¨orgía permitida a las damas de la aristocracia¨ levanto una ola de dimes y diretes a los que él solo respondió, que ¨La mujer del César no solo debe serlo, sino parecerlo”, refería el hecho de que ella solo había asistido como espectadora, mas no tuvo ningún otro tipo de participación y menos aún, derivada de algún interés particularmente concreto.

Traigo a colación la frase por cuanto las recientes declaraciones de Humberto Calderón Berti, ex embajador del gobierno constitucional que en calidad de interino preside el diputado Juan Guaidó a propósito de su defenestración en el cargo que ocupaba en Bogotá, han dado lugar a una campaña de infamias en su contra que para nada hacen bien a nadie en el seno de la oposición venezolana aunque si, cunden beneficio a guisa de brasas y sardinas para alguna periodista globoparlante en medio de cuyas piernas, dicen las malas lenguas, disfruto erótica y genitalmente, uno de nuestros actuales embajadores en el norte del continente, a quien fácilmente capto para armar una tramoya y campaña de medios en contra de un hombre que no necesita de la actividad política para ganarse la vida y ganársela bien además.

Y es que al mejor estilo de globito tv, de donde salió desmoñada aquella hermosa periodista de quien creíamos su elevación posicional derivaba de sus condiciones profesionales para luego enterarnos de que era la favorita de uno de los propietarios del canal y que consecuentemente, el juego de posiciones en el aquelarre del yantar, habían sido su pasaporte a la fama, ahora nos llegan los rescoldos de un nuevo pantaletazo periodístico, angora las brisas del norte que mueve ejes entre las ciudades de Miami y Washington.

Y es que no deja de llamar la atención, esta orgía de corrupción que se mueve actualmente alrededor de la política venezolana y que, en el caso concreto de lo sucedido en Bogotá, tiene su origen en el ¨Hambre y la sequía¨ de poder que han vivido los aspirantes a enchufe en estos últimos veinte años, lo que nos ubica ante una clase política que a pesar de su juventud, se encuentra avejentada por las artes y mañas que han puesto en movimiento, disfrutando los mendrugos iniciales, que no finales, que a título de aperitivo les son lanzados desde la orilla revolucionaria por quienes cumplen ese rol en favor de la revolución u su sostenimiento en el poder. 

Para nadie es un secreto que un flamante diputado de nuestra Asamblea Nacional, en ocasión del cacareado paso de la ¨Ayuda humanitaria¨ desde Cúcuta hacia Venezuela a través de la frontera en el Táchira, decidió ir de farra con un familiar cercano. Allá él, es su problema. Ahora bien, aquí se da la coincidencia acerca de Pompeya, por cuanto con su dinero y en actividades eminentemente privadas puede hacer de su vida un saco y se mete, nada pasas por ello. Pero si en función de su posición política anda en actividades inherentes al Estado como correspondía a aquel momento, entonces vale cesárea sentencia, ha de parecer un diputado. Porque independientemente del origen de los fondos financieros de su viaje, al andar en funciones de gobierno y obviamente actuaciones políticas y por tanto públicas, el andar puteando no forma parte de esas funciones. Manos aun con al saldo fatal de aquella ´´marcha´´, en la que licores, putas y dólares dieron origen a tan infeliz como trágico final.

Aquí la responsabilidad no es del sofá, tampoco del mensajero, sino de quienes dieron lugar al mensaje derivado de sus actuaciones. Desde el comienzo se ha estado en cuenta de los involucrados, de sus trapisondas y de la valiente actitud que conforme hemos creído todos, se trata de cambiar el modelo país de manera ejemplarizante para que no haya dudas sobre las líneas de trabajo y de fuerza que habrían de guiar la transición han de ser puestas en evidencia concreta para prevenir y predicar con el ejemplo. Sin embargo, por lo que vamos apreciando la idea es mantener la vigencia de los despropósitos que desde hace cuarenta años se convirtieron en caldo de cultivo de la realidad que hoy padecemos. Aquellos polvos han traído estos lodos.

Asumir una campaña con Humberto Calderón Berti, por quien no meto las manos al fuego como tampoco las meto por mí, bajo el influjo de una oferta fundada en pantaletas para ubicar a la periodista que a ello se presta, desde su hábitat mayamero a la dirección de prensa de nuestra Embajada en Washington, es sin lugar a dudas una expresión más de los niveles políticos sobre los que dinamiza su presencia y actuaciones la clase ético política venezolana, no toda pero si pareciera ser el caso de quienes detentan posiciones significativamente importantes.

Con su ano cada quien hace lo bien le venga en ganas. En tiempos de la diversidad de género y el transexualismo, problemas sobre los cuales la iglesia católica latinoamericana se la juega ante las posturas tradicionales de la teología ortodoxa y militante  europea, no vengo con falsas posturas morales. Fornicar, aun a mi edad, me encanta. Por heterosexual no critico el homosexualismo, ni voy contra natura en aquello de la existencia social de meretrices, son elemento y factor cierto y concreto de nuestras realidades cotidianas.

Critico si, que Venezuela se posicione en un mundo donde el sexo se convierta en  moneda de recambio para el quehacer de las funciones públicas.  Que se ofrezcan cargos a cambio de campañas para denigrar de funcionarios probos dadas las coincidencias pantaletericas de quienes empujan la autoría intelectual y de quienes la materializan. Dicen que por esas enaguas han desfilado amarillos y naranjas al mejor estilo de globito tv, la misma cuyo principal accionista es solicitado por Interpol, lo que entonces deja ver y asoma la posibilidad de análisis que concitan mayor complejidad a las motivaciones y vinculaciones en juego. 

Calderón hablo, nos corresponde ahora analizar lo que ha expresado. Ubicar su mensaje donde la certeza de nuestras verdades pueda inobjetablemente ubicarlo. Es un lanzamiento hacia los escenarios presidenciales. Si así fuere, de quien ha sido y fue la responsabilidad de dejar espacios abiertos para que ello ocurra. Quienes podrían entonces estar detrás de la jugada. Duque, Bolsonaro, Trump.  Si no fuese así y se trata de una denuncia en contra de los círculos de neo - corrupción que se han ido creando alrededor de la posible transición luego de veinte años de ayuno obligado, que hacer.
Lo afirmado por Calderón Berti traerá roncha. No es momento de rasgarse las vestiduras. Ha dicho verdades. Sociedad civil, rebelión de las canas, anomia ético social del país y sus perspectivas de recuperación y cumplimiento del mantra transicional son cuatro puntos que pesan, cual Espada de Damocles, sobre la testa de quienes desde diciembre de 2015 y luego, en 2019, han logrado aciertos y acusado equívocos y fracasos en procurar de superar la usurpación, único factor de la real politiks que nos ha traído a este momento país. 

Corresponde liberar la disciplina partidista como compete al rol presidencial y actuar en función de TODOS los venezolanos y de la UNIDAD SUPERIOR. Como parte de la sociedad civil no partidizada seguimos actuantes y trabajando, a veces el ánimo se resiente y los temores asoman en nuestra corporeidad, sin embargo, contamos hasta cien, respiramos hondo de manera pausada y profunda para continuar la marcha. Solo deseamos que aprendamos que la construcción de nuevo modelo – país – Venezuela ha de fundarse en el pensar con la verdad por delante, hablar con la dignidad y lealtad del servidor  público en función de construcción país y hacer desde el compromiso por una Venezuela de cara al siglo XXI, a eso llamamos coherencia política. No es fácil, tampoco imposible.