Datos personales

Mi foto
Farmacéutico. Profesor Titular en la UDO. Consultoría y Asesoramiento en planificación, organización y gerencia. Coaching. Políticas públicas. Estudios de especialidad, maestría y doctorado.

sábado, 8 de junio de 2013

CHOCRON Sonia (2013). Sábanas negras. B. Venezuela S.A. Caracas



Fin de semana en Caracas. Aparte diligencias personales propias y otras relacionadas con mi padre, el viaje incluía la asistencia al Teatro Teresa Carreño el sábado por la noche para disfrutar el espectáculo “Entre Mundos” de Siudy Garrido[1], en su despedida del país, antes de iniciar una nueva temporada en los Estados Unidos, concretamente en Brodway. El habitual homenaje a mi madre y mis muertos en el Cementerio del Este, un par de “buenos” almuerzos y obvio, algo de shopping en los centros comerciales más visitados de la capital. Justamente el día domingo, buscando en uno y otro, dada la sorpresa que nos depara el cumplimiento de la nueva Ley Orgánica del Trabajo en su estimulo a la vagancia y no al ocio, topamos con librerías cerradas y en medio de aquel deambular meridiano, fuimos al Centro Comercial Paseo Las Mercedes y por curiosidad, más que por deseos de ver y comprar, entre a la “Librería Nacho” y allí me sorprendí con una alta columna de libros que recién eran incorporados al inventario.

La verdad, el color más que la altura, llamó mi atención y … Oh¡ sorpresa, literalmente me tropecé con la nueva novela de Sonia Chocrón, “Sabanas negras”. Me sorprendió el hecho por la brevedad del tiempo transcurrido entre la publicación de su primera novela, “Las mujeres de Huodini” que apenas había terminado de leer  y la aparición de esta otra, la segunda. Ni pensarlo, fue el único libro que adquirí allí. Es que de verdad, la Sra. Chocrón despierta interés por acceder a la narrativa de sus textos en cuanto la creación intelectual que hace de sus novelas. Me atrevo a decir que, al igual que en el caso de las sabrosas conversaciones que despierta en los espacios virtuales del twitter, ello pueda estar asociado a la cadencia sensual de su escritura, provista de una dinámica envolvente que atrapa la atención del lector, no digo lectora, ante la posible picardía del metamensaje que se descubre tras algunos pasajes de sus novelas.

El discurso narrativo se estructura desde la perspectiva temática de la intriga criminal y el suspenso detectivesco por alcanzar la verdad acerca de las causas de la muerte de Margarita Latuff Alea (Nombre que por su origen árabe es digno de atención en el marco referencial de la autora). La novela tiene como base de su desarrollo, las prácticas de la “trata de blancas” en el medio y mundo de los certámenes de belleza, en este caso del Señorita Belleza Venezuela.  Evidentemente,  no entrare en detalles de la trama que han de quedar para que cada quien se procure un ejemplar de la novela y pueda leerlo a discreción a la vez que pueda disfrutarlo como corresponde. A diferencia de su novela anterior, en la que el escenario se nos hacia presente en las calles de Paris y el este de Caracas entre 1939 y lo tiempos actuales; en esta oportunidad el contexto espacio – tiempo se aloja exclusivamente en la ciudad de Caracas, ubicándose en lo geográfico desde el centro, en la avenida Baralt, hacia el este. El año, uno cualquiera de este lustro, tal vez el año pasado por señalar alguno. 

Ahora bien, sin hablar del desarrollo de la novela, si cabe hablar de sus protagonistas, Nina es la principal, el otro es Francisco Javier “Cacho” Rondón. Corresponderá a Nina, azuzada por Cacho,  asumir a su lado el rol de investigadora, para lo cual hace uso de una lucidez analítica que puede apreciarse en términos de la limpieza y brillo de su intelecto, entrenado para el ejercicio de funciones secretariales pero que, ante la injusticia que intenta dar carácter distinto a las motivaciones del hecho, en perjuicio de la víctima, admite la sociedad para llegar, mediante inteligente pesquisa de ambos, al autor cuya participación material e intelectual, queda asociada no, a uno, sino a dos  crímenes.

Nina es una mujer que al ejercicio de sus eficientes labores como secretaria en el canal de televisión que maneja la explotación comercial del concurso de belleza, adosa su condición de madre soltera, a la vez que su figura, al margen de su estatura, habla de una mujer atractiva aunque sin grandes aspiraciones en la vida más que su dedicación a la crianza del infante que motiva todo su desvelo y preocupación maternal. Ya se enamorará y tendrá ocasión para el disfrute del acto amatorio con un hombre que filtrara su imagen a través de los azules de su mirada.

Como apunta Kundera[2], “la novela es el lugar donde la imaginación puede explotar como en un sueño y que la novela puede liberarse del imperativo aparentemente ineluctable de la verosimilitud” (1986: 28), en consecuencia se hace evidente que Sonia nos plantea un tema que por lo que veo, va siendo explotado de a poco en la novelística nacional de hoy, habida cuenta que esta misma editorial ha dado a la luz una serie denominada “Vértigo”[3], donde una joven periodista se estrena como escritora teniendo como base en secuestro de una miss, si bien el carácter del tratamiento narrativo es de corte policial, lo cual no ocurre – a mi entender -, en el caso de “Sábanas negras”.

En ese orden de ideas, el contexto venezolano actual se caracteriza por el esfuerzo que se hace desde el gobierno para subvertir principios y valores que sustentan nuestras características como pueblo y sociedad, trastocándolos en otros que han de soportar la emergencia del “hombre nuevo” que habrá de rescatarnos de la ruina moral en la que nos encontramos como colectivo societal. Ese intento se ha hecho acompañar de incremento en los indicadores de inseguridad personal, asociados a un aumento de la violencia criminal cobijados bajo el manto de la impunidad. Aunque vinculados en el hilo de la trama, los acontecimientos que en lo familiar horadan la seguridad de Nina, llegan a constituir una reflexión sobre las organizaciones criminales que se han instalado en el país y del cómo se asocian y “legitiman” en los más elevados ambientes y con los más sórdidos personajes de nuestra sociedad en la “Cultura del espectáculo”[4], e incluso con la participación de quienes tienen la responsabilidad de evitarlo, en este caso, los defensores del orden: La propia policía. 

Interesante resulta llevar la asociación del estado del tiempo y los eventos que ocurren y se desarrollan en la trama de la novela. Desde los chubascos aislados y el ligeramente soleado, pasando por la abundante nubosidad con precipitaciones dispersas primero y después sin ellas, luego, lluvias intensas, hasta el mayormente soleado y la claridad de los hachos en el capítulo final.  Del mismo tenor, la cara oculta del “negocio” en la palabra “mokita”, expresión de origen kivila, lenguaje hablado en Nueva Guinea y cuyo significado corresponde a “truth that everyone knows but nobody speaks”. Verdad que todo el mundo sabe y calla. Yurima y “Cochino frito”, ambos expresión de la gente humilde y sus valores colaboracionistas. Las promesas de beodo que siempre se cumplen, no así las de borrachos. Por otra parte, una expresión que he de buscar porque hacía mucho tiempo no la leía o escuchaba, el referente “matica de café” para establecer que a alguien la han matado. De inmediato no veo la asociación, ya la obtendré.

Nuevamente, felicitaciones a Sonia Chocrón por este nuevo éxito sumado a su larga carrera literaria e intelectual. Al igual que la anterior, una excelente novela para el disfrute de un mejor rato durante su lectura.



[1] GARRIDO Siudy (2013) Entre Mundos. Sala Rios Reyna. Teatro Teresa Carreño. 1 y 2de junio. Caracas
[2] KUNDERA Milan. (1986) El arte de la novela. Fabula Tusquets Editores. México.
[3] IGLESIAS María Isoliett. (2012). Me tiraste la hembra pa´l piso. B. Venezuela S. A. Caracas
[4] VARGAS Llosa Mario (2012) La civilización del espectáculo. Alfaguara / Santillana. Caracas


miércoles, 29 de mayo de 2013

Milan Kundera (2009) La ignorancia



Nacido en 1929 la ciudad de Praga, Chocoeslovaquia, Milan Kundera construye  una historia de reencuentro. Para hacerlo, parte en la primera escena, de una conversación entre Sylvie e Irena en la que la primera hace a la segunda el planteamiento del regreso a su país, a Checoslovaquía.  Irena ha vivido en Paris durante los últimos veinte años luego de emigrara a esta nación con su marido, Martín quien ha falldece en el destierro. Más adelante, en su vida, aparecerá Gustaf  el nuevo amor de Irena. (pp. 7 – 8).
Divida en cincuenta y tres segmentos muy breves, en un total de 197 páginas, ya en el segundo segmento Kundera da vida a uno de los ejes temáticos sobre los cuales se desliza la obra, la idea y el concepto de nostalgia. “Sufrimiento causado por el deseo incumplido de regresar” (p. 9). Asociado etimológicamente al verbo añorar, del catalán enyorar, a su vez del latino ignorare, la nostalgia deviene en “el dolor de la ignorancia” (p. 10) Con base en el lenguaje, las palabras expresan ideas y conceptos que ellas encierran y les otorgan significado. Sin embargo, el significado no es una cuestión fría y aislada de contenido emocional sino que, dependiendo del idioma, adquieren cierta calidez que les propia en él y solo en él. Esta es una cuestión que ha de tenerse en cuenta desde la perspectiva  de Kundera por cuanto en el caso de los alemanes, utilizan muy poco la palabra nostalgia en ssu denotación del griego y prefieren el uso sehnsucht que alude tanto el deseo de lo que está ausente como lo que fue o lo que nunca ha sido extendiéndose a la obsesión del regreso en tanto complemento por lo que ese deseo puede ser deseo del pasado, de la infancia perdida o del primer amor. Es esta  visión teleológica de la expresión que se evidencia en la idea de nostalgia, desde donde el autor traza el hilo conductor de lo que constituye la base de su novela. Una  cuestión de orden y naturaleza filosófica, sin duda alguna.
Relata interpretaciones de La Odisea de Homero en lo referente al regreso de Ulises a su Itaca natal renunciando al amor de Calipso quien, enamorada de él no lo dejaba abandonar la isla, cuando la verdad era que Ulises deseaba regresar a los brazos de Penélope, la esposa. El Gran regreso a la tierra que había conocido desde niño y de laque estuvo alejado durante veinte años, diez en la guerra, tres como consecuencia de acontecimientos fantásticos y siete en los que Calipso le retuvo en razón del amor que sentía hacia él.  Homero glorificó la nostalgia y creó una jerarquía moral de los sentimientos en la que Penélope ocupa un lugar mucho más elevado que Calipso, por encima de esta. (p.13)
Para cada quien, las fechas y el contexto de la existencia tienen una gran influencia en la vida de cada persona. Así, Kundera refiere 1914 en cuanto a los hechos de la Primera Guerra Mundial para llevarnos al planteamiento de la que denomina tercera, esto es la guerra fría que termina en 1989 con la desaparición del comunismo. Los ciclos de veinte años en relación con grandes eventos ocurridos en Checoslovaquia para ubicarnos en el año 1969, cuando Irena y su marido Martín emigraron a Francia huyendo de la falta de esperanza bajo regímenes comunistas.
Irena se casa con Martín para huir de su madre y del hogar.  Siempre se había sentido menospreciada por su madre, las atenciones maternas son para Gustav, hijo de un matrimonio anterior de su madre. Durante una visita de su madre a Paris y luego de acompañarla durante cinco días, Irena queda cansada y luego de la partida de su madre disfruta en su apartamento, la libertad de la soledad. Ya, el día antes de la partida de su madre a Checoslovaquia, Irena había presentado a Gustaf, su amigo sueco. Después de veinte años, Irena regresa de visita a Praga donde no solo vive su madre sino que, en esta ciudad, Gustaf ha venido trabajando y compartiendo sus actividades entre Checoslovaquia y Francia. Y será durante esta viaje que se desarrollan las escenas determinantes de la novela.
En el ínterin se narran cuestiones inherentes a la inmigración de Irena y Martín. En el viaje que hace Irena a Praga se encuentra en el aeropuerto y en el mismo vuelo con Josef, persona a la que conoció una tarde en compañía de un grupo de amigos. Josef le había regalado un cenicero pero nunca más recordó a aquella hermosa mujer y no la reconocía. Se menciona la Ley de Restitución, el cuadro preferido de Josef, ahora en propiedad y apego a su cuñada, la esposa de su hermano. Hermano que se sintió traicionado por la inmigración de Josef, quien ahora vive en Dinamarca. De aquel encuentro en el aeropuerto y las conversaciones en el avión, queda acordada una cita que habrá de producirse la tarde en la que Josef debe tomar el vuelo de regreso.
La vida de Irena había sido una vida gris, vida en la que ella sentía no había ejercido el control de la misma, sentía que había estado a merced de los demás, particularmente de sus parejas. Incluso, cuando se abre la oportunidad de regresar a su país natal, entre en cuenta de que sus amigos en Paris, lo eran por su condición de emigrante, más que por si misma y su persona, su ser. La vida con Gustaf había llegado al limite. No había nada íntimo, escapaban del erotismo a través del idioma y del pasado y sus vacios. Sentía que lo había entregado “todo” en el amor y deseaba mostrarle a él algún “valor” en el que pudiera Gustaf apreciar la grandeza de aquel amor que se desvanecía.
Es la historia de Irena y su inmigración desde Checoslovaquia a Francia después de la instauración de un gobierno comunista en la su país de origen. Su matrimonio con Martín y el desprecio hacia su madre. La muerte de Martín y la llegada de Gustaf a su vida. El regreso a Praga, su encuentro en el aeropuerto con Josef, a quien había conocido en su juventud y de quien guardaba el regalo que este le hiciera en la oportunidad de conocerle: un  cenicero de la tasca en la que esto ocurrió. Será lo que le muestre a ver si recuerda aquel primer encuentro cuando en el hotel, luego de haber hecho el amor veinte años después de aquella ocasión, se enciende de ira ante la desmemoria de Josef. Es la narración de la provocación de que es objeto Gustaf por parte de la madre de Irena, encuentro erótico en el que Gustaf dice encontrar la libertad del amor como siempre lo había deseado y al cual Irena no le permitía acceder a su lado. Sylvie, la amiga francesa que indaga a Irena sobre las posibilidades de su Gran Regreso a la patria de origen. Milada, la amiga checa, mutilada como consecuencia de sus propias decisiones al pretender suicidarse luego de su fracaso amoroso apenas despuntaba su juventud.
Es el recuerdo histórico de la instauración temporal del comunismo en Checoslovaquia y la Ley de Restitución como contraparte de las expropiaciones; historia de la  nostalgia; breviario donde el lenguaje, el idioma, la palabra, su calidez y significado presentan y dibujan la realidad ante nuestros sentidos; reflexión acerca de la temporalidad de la vida, la única que podemos disponer y la necesidad de ser libres y vivirla; del recuerdo que va dejando paso al presente, vivido como única garantía de estar ya que el futuro, no es posible construirlo ni aun cuando se tomen todas las previsiones para alcanzarlo. Una novela que nos grita su canto a la vida, que nos dice, vive, vive el presente y deja la nostalgia, olvida el dolor por lo que falta o por lo que no fue, incluso, por lo que fue y ya no está.
Una novela en la que Kundera hace gala de la filosofía para dejarnos ver la palabra en el contexto desnudo de su significado más profundo. Sin duda, un escritor complejo.



Bibliografía:
KUNDERA MILAN (2009). La ignorancia.  Maxi Tusquets. México.