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Farmacéutico. Profesor Titular en la UDO. Consultoría y Asesoramiento en planificación, organización y gerencia. Coaching. Políticas públicas. Estudios de especialidad, maestría y doctorado.

viernes, 25 de abril de 2014

Un año para el Gabo (Abril 2014 – abril 2015)


El pasado jueves 17 de abril, jueves santo del año 2014 para más señas, tres figuras con reconocimiento internacional, cada una en lo suyo, abandonaron el mundo de la vida para adentrarse en recónditos y desconocidos espacios de la muerte. Sencillamente, fallecieron. Dos, aquejados de esa temible enfermedad que es el cáncer, uno, en accidente automovilístico aunque también paciente con esa enfermedad terminal. Mayra Alejandra Rodríguez, actriz venezolana, la más joven de los tres, apenas cincuenta y ocho años. José “Cheo” Feliciano, cantante de música popular nacido en la ciudad de Ponce, en Puerto Rico. Ídolo de multitudes latinoamericanas que dan vida rítmica a sus cuerpos al calor de la cadencia musical y la sonora voz del intérprete de “Amada mía”. Setenta y ocho años.
 
Finalmente, el mayor del trío con ochenta y seis años acuestas y  bien vividos, periodista, cronista y escritor de pluma fluida y creadora, autor de “Cien años de soledad” y ganador del Premio Nobel de Literatura en 1982, el “Gabo”, Gabriel García Márquez, colombiano y habitante del mundo, globalmente reconocido. 

Confieso que no fui asiduo seguidor de la vida artística de Mayra. Supe de ella por haber sido hija del matrimonio de Ligia Lezama y Charles Barry, personajes de la televisión en los años de mi adolescencia, amén de hermana de Juan Carlos Barry, humorista que ha seguido los pasos de su padre. Distinta es la relación con el arte musical de “Cheo”, el ratón. No solo “Amada mía” sino otros temas que bajo la influyente reciedumbre de su voz sirvieron y sirven de fondo a la construcción de gratos momentos de mi vida. “Auditorio azul” y par de Cds con la Rondalla Venezolana son una breve muestra de lo que apunto en estas líneas.

Con García Márquez la relación es antiquísima, tanto como corresponde a la publicación de la primera edición de “Cien años de soledad”, novela cuya lectura e  incidentes saboree en aquella ocasión y luego en una oportunidad posterior. Luego de la lectura de su novela más famosa, dedique tiempo a la lectura de otras como “El coronel no tiene quien le escriba”, “El general en su laberinto”, “Crónica de una muerte anunciada”, tal vez alguna otra cuyo título ahora no viene a mi memoria aunque recuerdo, tal vez la última que llegó a mis manos: “Historias de mis putas tristes”. Pero mi relación con él a través de su prosa no quedaba allí. Aficionado a los libros y la palabra escrita como en efecto lo soy, en una de mis incursiones bibliotecófilas, me tope con una biografía del “escritor más célebre que ha dado el <<tercer mundo>> y el mayor exponente una corriente literaria, el denominado <<realismo mágico>>” (Martin, 2009: 23).

En efecto, Gabriel García Márquez. Una vida, es obra escrita por Gerald Martin, quien es profesor de la Cátedra Emérita de Lenguas Modernas “Andrew W. Mellon en la Universidad de Pittsburgh y quien a su ve< ha sido profesor de estudios caribeños en la Universidad Metropolitana de Londres. Le ha correspondido presidir el Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana en Estados Unidos y por muchos años fue el único investigador angloparlante de la los archivos de la literatura latinoamericana en Paris. Aparte de haber producido un exhaustivo trabajo histórico sobre la narrativa latinoamericana (1989), en 1975 había hecho publica una edición crítica y la traducción de “Hombres de maíz” de Miguel Angel Asturias. 

Pues bien este investigador, se dedico desde 1990 al estudio de la vida y la obra del “Gabo” cuya primera edición en español se encuentra publicada en la Serie Debate Biografía, e impreso en Colombia por la editorial Random House Mondadori S. A.. Es desde uno de esos ejemplares y de tercera lectura de “Cien años de soledad”, en la edición conmemorativa de los cincuenta años de la primera edición de la novela ocurrida en 1967, que recién publicara Alfaguara por cuenta de la Real Academia Española de la Lengua en asociación con academias de la lengua española en este continente, que intentare entre abril de 2014 y abril de 2015, la realización de este humilde homenaje a Gabriel García Márquez, cenit de las letras que nos inspira en la hermosa tarea de construir mundos desde la ilimitada creatividad del SER y cuyas publicaciones continuareharé a partir de esta primera entrega. Quien quita y releyendo al "Gabo" y escuchando a Feliciano, encuentre el camino definitivo a los relatos que buyen en mi mente, intentando una salida más allá de las páginas de la prensa porque es mi deseo y gran sueño, algun día llegar a publicar.

jueves, 27 de marzo de 2014

Las banderas del finado, rumbo al Cuartel de la Planicie



Por esa idea maniquea de suponer que basta un cambio de nombres para borrar el contenido y registro histórico de un órgano o ente de la vida pública venezolana y con ello hacerlo parte de la construcción socialista y revolucionaria que se adelanta desde el gobierno, el tradicional Cuartel de la Planicie pasó a detentar el eufónico nombre de Cuartel de la Montaña, lugar en el que se supone se encuentran los restos materiales de quien fuera el mentor del denominado socialismo del siglo XXI.
 
Entre otras cuestiones, el gobierno del finado se caracterizo por férreos controles en todos los ámbitos del hacer y el quehacer de lo público e incluso, con acercamientos y avances en cuanto a lo privado. Así las expropiaciones sobre bienes y servicios del aparato productivo se pusieron a la orden del día. El control de cambio y el manejo de la asignación de divisas como parte de un juego perverso cuyo objetivo final ha devenido en clavar garras sobre las espaldas de la cada vez más depauperada clase media. La presión psicológica sobre la sociedad con el único objeto de dividirla bajo el esquema de una inexistente lucha de clases. El desconocimiento de la globalización y la sociedad del conocimiento. La intención de una nueva división territorial conforme intereses determinados por la necesidad de ejercer estrictos controles sobre la sociedad a través de la formación de espacios comunales en los que se desconoce el poder originario e individual del pueblo, para traspasarlo al colectivo politizado, son muestras del proyecto que de bolivarianismo afincado en las tres raíces ha devenido en socialismo del siglo XXI pasando por unas cuantas denominaciones intermedias.
Pues bien, la construcción de la Venezuela socialista, adelantada mediante el uso masivo y atropellante de los medios de comunicación, particularmente los que se encuentran en correspondencia con lo que acertadamente Vargas Llosa ha bautizado como “La cultura del espectáculo” parece que ha comenzado a hacer aguas y quienes heredaron el “legado” del finado, se preparan para subir a La Planicie y depositar allí, tal vez dentro o´, al menos al lado del catafalco que acoge los restos mortales del finado, lo que fueran sus banderas de lucha para la instauración en Venezuela del Estado Comunal bajo le égida del Socialismo Ortodoxo Castro Comunista y Chavista.

Y, la afirmación que hacemos en el titulo de esta reflexión escrita viene a cuento porque la direccionalidad de nuevos tiempos, así parecieran indicarlo. Vale señalar que la ortodoxia revolucionaria no dará su “lengua” a torcer. En un acto de prestidigitación económica, el diputado Sanguino ha declarado, a propósito del nuevo valor del dólar sicad II, que en Venezuela no existe devaluación de la moneda, solo se trata del establecimiento de tres mercados de divisas. Es decir que en lugar del oficial y el paralelo ahora se dispone de tres mercados paralelos al dólar ya que, lo que existe son tres mercados para la comercialización de dicho  bien económico: El oficial, el sicad I y ahora el sicad II. Amén de que, para acceder a este último mercado es condición necesaria, disponer en Venezuela de una cuenta bancaria en dólares que no en bolívares, a los efectos de poder participar en las subastas de la divisa americana.

Por si eso fuera poco, el Presidente del Banco Central ha señalado la inconveniencia de alimentar con dinero fresco, a las empresas del Estado que solo arrojan perdidas y que, si a ver vamos por el resultado de estudios académicos realizados al efecto,  sería una gran parte del aparato productivo expropiado por el finado y puesto en las ineptas manos de un gobierno depredador, tanto como lo en su momento la peste de la langosta en los tiempos bíblicos. Y para completar el cuadro, el gobierno anuncia que accede a las condiciones de la oposición para asumir su participación en el dialogo político que las circunstancias que atraviesa la crítica situación del país imponen para poder superarlas ya que el gobierno, luce verdaderamente imposibilitado de hacerlo solo y no hay dinero, a no ser el de naturaleza inorgánica, para hacerlo como acostumbraba el finado, a los realazos.

Este lienzo de la realidad, que apenas ha puesto toda esa información sobre la mesa pública en menos de cuarenta y ocho horas, daríamos que tan solo en medio día, habla de posibilidades  para un nuevo esquema político en el que ni el gobierno ni la oposición pueden operar por si mismas y de manera única. La hora del dialogo político ha llegado y ambas partes no solo están obligadas por las circunstancias y las exigencias de la población que espera ver los anaqueles con la disposición de productos que quiera adquirir y no como parte de una oferta oficial que restringe el consumo en aras de ideales comunitarios y tribales como tal lo escriben en sus acertados estudios: Ana Teresa Torres en la “Herencia de la tribu” (Alfa 2009); Miguel Ángel Perera en “Venezuela ¿nación o tribu? La herencia de Chávez (UCV / Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico, 2012) y las entrevistas que hiciera David González a la historiadora Margarita López Maya publicadas bajo el titulo de “El Estado Descomunal” (Libros de El Nacional, 2013). Esa es hoy mi percepción, espero no equivocarme.