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Farmacéutico. Profesor Titular en la UDO. Consultoría y Asesoramiento en planificación, organización y gerencia. Coaching. Políticas públicas. Estudios de especialidad, maestría y doctorado.

miércoles, 14 de septiembre de 2022

Tres libros para la neonarrativa política en Venezuela, septiembre de 2020 (I)

 Venezuela vive la hora más triste de su historia republicana. Para nosotros, La hora menguada (1946), como bien pudiera señalar uno de los más productivos cuentistas venezolanos en obra de título un tanto similar, Don Rómulo Gallegos (1864 – 1969).  Venezuela se desangra. Por lo general el sangramiento proviene de alguna herida que se vuelca al exterior del cuerpo. Seis millones y medio de personas hasta ahora, han tomado y ejecutado la decisión de marcharse del país en procura de mejores condiciones de vida y oportunidades para sí mismos y, perspectivas de un mejor futuro para los suyos. La diáspora, como se le conoce, constituye una hemorragia que desangra a la nación. Son desangrado  nos canta una mujer que en su juventud decidió y apostó por su país, Soledad Bravo.

No se trata de los cachos de Adolfo que Enriqueta descubrió luego de la muerte de este y el embarazo de su hermana Amelia, preñada en vivo por aquel. Drama terrible de tan solo imaginarlo, la traición de dos amores de distinto tenor, el amor consanguíneo por Amelia y el amor pasional, en tiempos de restricciones morales, por Adolfo, su marido bajo el aura de la bendición divina de la iglesia. Así nos encontramos, en total estado de desolación, de desesperanza, de anomia social, de perdida de la gobernabilidad en tanto cumplimiento de obligaciones formales por parte del Estado Nación y hasta de gobernanza, en cuanto los vínculos y responsabilidades con el mundo exterior.

Los apagones y fallas del servicio eléctrico que se producen diariamente a lo largo y ancho del país, constituyen evidentemente, una situación que va más allá del racionamiento, es cuestión que ocurre a cada rato y sin previsiones de tipo alguno por lo que es totalmente imposible planificarse con una ratio de incertidumbre medianamente aceptable. De hecho,  cuando apenas iniciaba estas líneas, fallo el suministro hacia la zona donde ahora me encuentro. Es parte de la sangría interna y la descomposición social que comienza con el desconocimiento del otro y avanza hacia las deficiencias que todo tipo hoy se padecen en Venezuela, desde la inmediatez en cuanto a prestación eficiente y eficaz de los servicios públicos fundamentales hasta los problemas de salud y educación que, con el trabajo, constituyen la traída que alimenta y contribuye a la proyección, avance y establecimiento de los cánones del desarrollo sustentable.

Nuestra hora menguada se cruza con el dolor que achica el alma de la misma manera que Honoré de Balzac (1799 – 1850), nos dijera se achicaba la Piel de zapa (1831), en manos de  Valentín ante cada uno de sus deseos cumplidos, el país pierde su fuerza vital con un agravante, ningún deseo le es satisfecho, ninguna promesa le es cumplida. La más reciente filigrana oficial de esta gente que actúa de facto en cuanto al control de poder público deviene del Tribunal Supremo de Justicia quien sentencia que una norma que ha venido aplicándose, ahora es inexistente. El Reglamento de la ONAPRE no existe, pero se aplica en el caso de todos los funcionarios públicos, obvio, los no enchufados al más alto nivel del régimen.

Entre este par de lecturas con las intento ejemplificar la situación actual de nuestro país, bien podemos anexar una tercera, publicada por el economista Roberto Casanova (1962), Bifurcación, neocomunismo o libertad (2011), representa la clave en cuanto a las tareas que tiene por delante el país de cara al próximo 2023 y 2024. Contra todo el aparataje del Estado Socialista del Siglo XXI, hay quienes han salido a mover y disputar los apoyos del electorado chavista, tal vez no para sí en función de apoyos posibles pero, sin lugar a dudas, para confrontar con el actual estado de cosas. Mientras, quienes conforman la vanguardia en contra del régimen actual, aun disputan deshojando la margarita, quien puede ser asomado a última hora comprometiendo a la fuerza, posibles apoyos. Derrota segura.

Una elección, siempre dirime, aunque no estemos de acuerdo, se acepta y se acata. Primarias y nada más.

lunes, 29 de agosto de 2022

Lo humano, siempre detrás de la realidad

… también repruebo a quienes detestan a los que escriben memorias o diarios.

Que cada uno escriba lo que necesite o suponga que se le da bien o que le viene bien.

Que cada quien emplee sus días y los sopese como mejor le venga en gana.

Joaquín Marta Sosa ¿Qué hacer con la vida? Fragmentos

(Papel Literario de El Nacional, agosto, 28 de  2022 (p. 1)

 

Tenía en mente otro comienzo para este cuento. Al respecto y de repente surgen dos ideas diferentes, la una derivada de la percepción que en mi capacidad de pensar genera el adverbio detrás al escribirlo; la otra, del parecido de Joaquín Marta Sosa con la figura del sacerdote jesuita, actual Papa Negro de la congregación, Arturo Sosa. Me dejo llevar por la similitud en uno de sus apellidos y me pregunto si constituyen vidas de un mismo origen genético aunque se encuentre ramificado. Así es la vida.

Leo el contenido desarrollado por Marta Sosa a propósito de su presencia como figura principalisisma en el último número del Papel Literario de El Nacional, recibido en el repique informativo que originalmente deviene de Nelson Rivera. Edición del 28 de agosto pasado.

El epígrafe corresponde al primer párrafo de su escritura en el que aborda la cuestión de las memorias autobiográficas y los diarios como expresión de la egolatría humana. Es una cuestión que tal cual comparto a la vez que caigo en cuenta de que, de una u otras formas he intentado hacer de ambas una expresión de mi existencia. Entro en cuenta de la supina contradicción dialéctica en la que he basado hasta ahora los referentes del posible legado, no a la humanidad, sino al menos a mis familiares más cercanos: hijos, nietos y hermanos. Se aprende viendo, leyendo y también, escuchando, oliendo y tocando, pensando y reflexionando. Percepciones propias que nos llegan desde la eventualidad de la realidad.

Difícil ubicarse ante el hecho de que, como el mismo lo narra, a sus cuatro años de edad y habiendo nacido y vivido esos primeros años de existencia en el medio rural, no conociese la mantequilla. Y es que la vida no siempre es lo que suponemos haya sido o sea para todo humano. Por eso en este momento estoy escribiendo desde la intimidad del dolor que se genera en el rechazo, no por el rechazo en si, sino más bien por la forma en la que personas de elevado copete lo manifiestan. Los hachos, los actos de vida y las palabras, hieren, y hieren fuertemente para bien o para cuestiones menos buenas, dejan huellas en el alma humana. Ya lo hare explícito.

Dice Marta Sosa que nuestro saber, va siempre por detrás de la realidad, “… siempre sabremos menos que la realidad.” Tomó conciencia de que su familia era pobre y el también lo era en ese contexto. Va tejiendo ideas respecto a su vida en el seno revolucionario y la toma de conciencias en cuanto el existir, cuestión esta muy diferente de la vida.

Vida y existencia constituyen para mí, cara y cruz de la misma moneda, cohabitan permanentemente sobre el mismo soporte. La vida es lo biológico, se fundamenta en hábitos y costumbres vinculados al soporte de la salud; el existir, me atrevo a decirlo así, es de base filosófica en tanto modo de vida. Ambos suman en la necesidad de los equilibrios biopsicosociales y ecológicos que constituyen la salud humana, al menos en el plano de las definiciones teóricas.

Ahora bien, delante de cada uno de nosotros ubicamos la realidad está frente a nosotros y simultáneamente formamos parte de su integración, nos encontramos sumidos en ella. La apreciamos desde una perspectiva propia que viene determinada por lo que cada uno es en el devenir civilizatorio y evolutivo individual e íntimo en el aquí y el ahora. Y estamos sumergidos en ella desde la construcción social determinada por el todo integrado desde todos y cada uno de los seres humanos, no solo los que viven en la actualidad sino de aquellos que ya no están en este plano.

Es en ese contexto donde cada uno procura sus verdades, verdades que aun siendo propias o colectivas jamás dispondrán el absoluto de tal cuestión. Es desde allí que comparto lo expresado por Marta Sosa en cuanto a que los humanos estamos siempre por detrás de la realidad aunque nos ubiquemos epistemológicamente detrás de aquella. Por ello, siempre lo humano detrás de la realidad. La existente y la que cada quien construye.

Cuando logramos pleno acceso a lo que interpretamos en términos de vida y de existencia, de realidad y de verdad, despertamos ante la sabiduría, es mi forma de verlo e interpretarlo. Y es allí, en ese momentun de encuentro por parte de esas cuatro dimensiones en las que el hombre, generativamente hablando, salta de manera cuántica al encuentro del SER, un locus al que no todo humano accede. ¿Se entiende la diferencia? Todos los humanos somos diferentes y distintos pero, como dirían los jóvenes de las nuevas generaciones, lo que genera roncha, es que muchos, por elevado que sea su copete aun reptilan; a lo sumo pueden haber alcanzado el estatus del póngido, homínido evolutivo que al perder la cola, se constituyó en preludio del homo sapiens.

La cuestión para mí, no es lo que nos pasa en la vida y el existir, sino que hacemos con lo que nos ocurre en la vida y lo que hacemos para la construcción de nuestra existencia. ¿Qué hacer con la vida? Pregunta Marta Sosa, cada quien tiene y es dueño de sus respuestas.

 

Bismarck Ortiz Rondón

Ciudad Bolívar, agosto 29 de 2022